11 de junio de 2007

Hablando... Esquizofrenia brillante

Algunas veces pasan tantas cosas, ¿no? Y como en estos tiempos ya no se puede contar en días -porque estos son muy cortos-, hay que hablar de semana, que equivaldría a lo que alguna vez fue un día...

Básicamente tomo en cuenta desde que las letras impresas vieron la luz y se fueron a distintas manos, el esfuerzo de la persona plasmada ahí y la emotividad de una comunidad, no se quién estaba más feliz.

Algunos pasando a otra fase luego del abandono de una de las mil bandas en las que se mete, espero que sea el empujón que necesitaba para ir con su proyecto adelante, sin que la fijación por ciertas personas lo mantenga inmóvil.

Otros ya se adueñaron del lugar donde se toca, aparecen lo líquido y sólido ya sin tanto problema, gracioso, a este paso en un cacho más de tiempo ya tendrá la llave seguro.

Salió el sol, se pudo hablar, se habló; el entorno, los allegados, la fascinación por los símbolos que hay y el cómo si bien todo es par, es porque se vuelve uno.
Después tenía que partir.

Al nuevo sol fue cuando pasó el golpe, tan duro que tiro al suelo y con efecto de shockear trayendo recuerdos, todos esos... fácil, en un segundo, lo insignificante, afortunado y absurdo... por decirlo suave, tonto.
En la noche ver y sobre todo escuchar a una Matilde, hizo pensar, alucinar y trajo un poco de confort y música para volver a volar... sin embargo a la mañana, la vueltas y vueltas fueron apaciguándose, comenzaba el despegue para volver a volar porque se fue a ello exclusivamente, pulsar, pisar efecto, escuchar todas esas ondas irregulares no podría ser mejor, pero de paso, luego la nueva casa del antes mencionado, tenía un invitado demasiado especial... ¡qué concierto!, y aunque parezca medio raro, fue el más increíble por lo que pasó luego de los sets... no lo puedo creer aún, intercambiar palabra, un rato de esos pasarse de confianza, afirmar que se es, que se tiene esa perspectiva, se comparte ideas... uff!. ¿Cómo se puede escribir?
La carroza trajo a casa. Muchas, muchas cosas al respecto.

Ahora la confirmación de esa noticia, la alegría al lado, envuelta de calor... creo que me hizo más feliz que la misma noticia... definitivamente lo hizo.


Donde se guardan, se llevan y se traen... estamos.
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