17 de septiembre de 2007

El mes del Jazz, solía ser...

Recuerdo uno de esos conciertos que cambian la vida... en el 2002, cuando aún no era tan apegado al Jazz, pero si a la Bossa, pues había esto que llamaban el "FestiJazz", y justamente estaban llegando unos brasileros a tocar Bossas, uf! suficiente como para ir ese día si o si. Se trataba de Diego Figueiredo en la guitarra y Gabriel Grossi en la armónica, junto a otro guitarrista y un percusionista que no me acuerdo sus nombres (que mal)... pero esos dos me cambiaron perspectivas. Juro que desde ese día vi la música de otra forma... Si bien en el conservatorio me sentía como en cualquier otra institución cualquiera, me resbalaba en sí la supuesta educación musical, no me llegaban pues los profesores ni compañeros adecuados (supongo), no se, la cosa es que no me importaba mucho el conser... pero, luego de ese concierto y decidiendo volver al conservatorio al año (2003), me toca como maestro Eynar Guillén y justamente me cambio de profesor de guitarra para saber que mi nuevo iba a ser Rodrigo Villegas... cosas que van a otro rumbo que para qué decir.

Volviendo al tema, ese concierto fue mi primer roce con el "FestiJazz", al año no me iba a perder ningún concierto, pero de paso me entero que para alumnos del conservatorio la entrada era gratis, así que fue ir todos los días, conservo el mejor afiche en cuanto a material que hicieran del Festi, de paso era un tributo a Miles Davis, recuerdo que el Zegadex dijo -ya que se estaban tocando pocos temas del Miles-; "bueno ahora toquemos pues algo del Miles". Y fue genial. Me da ganas de anotar una crónica de los días, de las bandas y demás, pero esto es un simple recuerdo superficial, no a detalle de lo que fueron para mi todos esos "Festis".
Recuerdo el primer taller ese año, que fue de Anders T. Andersen, el mítico taller de Eric Byrd Trio y Paul Carr, su presentación, que pienso fue la mejor de todas las siguientes, que nunca dejó de venir, hasta ahora. Y cómo el Grossi estaba en cartelera y nunca llegó y cómo luego de semejante FestiJazz, el país se vino abajo...
Era jodido el hecho de que ya había talleres en la mañana, clases en la tarde y en la noche directo de clases al Municipal, cosa que al año aumentó a tal punto de que era una especie de gira, agotador.

El FestiJazz del año 2004, era un festi "por La paz en el mundo", obviamente debido a lo sucedido un año antes en el país, especialmente en nuestra La Paz.
Talvez el más agotador de todos, talvez el más especial.
En las mañanas eran fijos los talleres o sino en la tarde, pero también pasábamos clases, habían intervalos para almorzar, a veces, muy poco, era estar todo el día metido, aprendiendo y disfrutando Jazz.
Las Four Roses fue la agrupación que me hizo vibrar, presentaban composiciones tan buenas, apuntado un poco al pop si, pero con un feeling... canciones muy buenas, ojalá algún día pueda tener sus discos.
Aún mantengo las partituras que nos repartían, como las de Xavi Maureta de España, uh! la Squeeze Band con ese vocalista que hacía todo con su boca, un violero con distorsión y una música tan contemporánea, tan genial, juntamente con su representación de la guerra en música, fue posible, me preguntaba realmente cómo habría sido ver a Hendrix con SU representación de la guerra... impactante. De paso que vino el guitarrista de los Andes Jazz Band, que era un capo y enseñó varias cosas. Sin embargo la presentación de Parafonista fue demasiado mítica, cuan feliz hizo a Bolivia, porque lastimosamente en general las bandas bolivianas no proponen tanto y tocan más estándares que composiciones, pero Parafonista sonó muy bien, opacaron por mucho a la banda de este genial tipo llamado Polo Pavón de México, que de paso recuerdo que tocaron justo ese día de la fiesta Mexicana, y por genial digo harto, su taller no habló nada de tecnicismos y ese tipo de cosas, su taller fue tan especial para mi, porque habló de hacer música, de sentir música, era alguien con quien se podía identificar y hablar libremente sin sentir esa presión que se siente con los musicazos que llegan o los musicazos en general.
Dos semanas enteras de matarse la espalda y no comer mucho.

El 2005 el FestiJazz, ya tenía mucha fama, mayor alcance, tanto en el país como afuera, ya se encontraban páginas web donde comentaban sobre el Festi.
La historia de los talleres y las tocadas se repetía, no tan duro como las del 2004 pero sí más que de las del 2006.
Minino Garay trajo a Magic Malik, y desde ahí las cosas iban alucinando, más de paso al día siguiente, para mi fue el concierto más "disparatado" lleno de saltos, gritos y todo lo que pudimos hacer en gallinero, tocó Lucien Dubuis Trio, el trio que nos llegó tanto y llenó nuestros deseos de algo más actual, menos swing y golpes a lo "típico", más de paso dicha presentación era junto a Parafonista, así que si describo el concierto no termino nunca y este post se vuelve larguísimo.
Para saltarme e ir a las cosas más destacables, recuerdo cómo pude pararme al lado de Mike del Ferro y que este me explicara cosas en su taller, que toqué huevadas en la guitarra y el acompañando, que joder, para mi mucha cosa.
La españolada de Fran Molina gustó bastante, pero ese año llegó el gran Diego Figueiredo, finalmente lo volví a ver, volví alucinar, me enteré cosas de su vida también que tanto me gusta esas cosas, su taller, su impacto, su guitarra, se robó el primer puesto de mi lista de favoritos para ese año.

Finalmente, esperemos que no, pero de momento el último, el del año pasado (2006), un FestiJazz que en cuanto a talleres estuvo totalmente desorganizado, así que no se sufrió tanto... aunque yo me dedique a grabar, igual nomás fue un desgaste, en la mañana U (raro no?), toda la tarde grabar y en la noche conciertos, así que no se durmió para nada bien esa temporada.
Lo que más me emocionó fue el Chelista, ese violoncelo que hablaba, habla, africano, así que me voy directo a eso. Pero también estaba el inolvidable concierto de Magic Malik que esta vez vino con su propio proyecto, uh!!! mucha cosa, y el concierto de Christoph Erb junto a Peter Scharli que trataba de repetir la experiencia que tuvimos con Lucien Dubuis Trio, que efectivamente lo consiguió, aunque no a la escala desputera del concierto de Lucien.
Ya me decía yo que si los GoGo Blues cerraban el Festi, las cosas no iban bien... no, no mentira, pero es que el FestiJazz hace una falta, se siente ese vacío, la falta de este tipo de cosas que ya se vuelven costumbre, parte de una tradición. Quien sabe las cosas que nos perdimos este año, los músicos que iban a llegar, el Festi siempre fue especial, había días que decías, "no, hoy no voy, es demasiado, estoy cansado" y de pronto igual ibas y se presentaba una cosa como el Chelista o demás...

Sin embargo talvez me perdía de mucho, así como es la primera vez que me perdí un concierto importante, el del tributo a Michael Brecker, la música te da y te quita che, que joda.
Espero que el FestiJazz vuelva al año, recuperando esa fuerza que estaba ganando y que cada vez músicos más requeridos vengan.

Que difícil es escribir saltando tantas cosas, recordando tanto, ataques de pensamientos, de otros pensamientos o sentimientos en todo caso, recuerdos, pensando en los planes para este año, de hacer un especial con la revista ¿no ve?, de no poder hacer una crónica de los conciertos. Es mucha emoción y empute... lo mejor es saber que pasó y que se lo disfrutó un montón, porque obviamente hay detalles detrás de cada tocada, como las de tratar de entrar siempre luego al Thelonious, nunca logrando, sentir el vacio después del concierto, no querer salir, subir al minibus para volver al barrio y toparse con la cruda realidad. Pero más allá de la gente, el medio, el alrededor o cualquiera de ese tipo de cosas, se trata de los conciertos, únicos, que talvez eso hace tan especial al Jazz, la improvisación vuelve únicos a sus conciertos.
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