11 de mayo de 2008

GMaj7

Aquellos que son suspiros en tus oídos... esa ayuda para respirar, brindada, en cosas compartidas y en toda esa diferencia. Tu palabra, mi palabra, ayer, hoy y mañana. Sagrados sentidos. Voix supremes. Mientras se reía, se encontraron, nos levres. Cuando se encuentra el lugar que se buscaba incluso a punto de salir, en la desesperación del corte umbilical. Y ahí está. Concebido el deseo, aclarado el motivo. Se mira el planeta como un lugar asentado y con una sonrisa en el rostro. Absorbido el vino, sombras detrás, pintando el motivo de la niñez para saber de aquellas raíces que nos llevaron. Tu est bleu. Ahora con tanta fuerza, para ir más allá aún. Algún lado profundo del cielo de esta ciudad. La forma en que los árboles sujetan las hojas. Se puede hacer tantas cosas, debido a tu espíritu gentil. Coraçao tocando o ceu da boca. Profunda conexión, profunda, en todo su esplendor. Llevándome a volar con esos paisajes primaverales. Todas las esperanzas, dentro, están compartidas. Mientras crecemos, para mejorar, sintiendo nuevamente esa sensación de aprecio y esperanza sobre el jardín de la vida. Saber que estás bien está en la punta de la pirámide. Merci, Merci la paix.