21 de septiembre de 2009

Sep

Otra fecha más que me hago pisar… esto se vuelve un común. Supongo que seguirá así por un tiempo, así que es preferible no ahondar en ello, aceptar y dejar, o más recorrer a su lugar para así concentrarse y admitir el resto.

Había varias cosas que quería anotar porque son mi recordatorio, pero ahora no pienso, estoy bastante hecho pomada de cuerpo y mente.
Me da asco q’ no sea la primera entrada así, sino más bien una repetición de anteriores, lo que da a entender que estas acciones o este tipo de acciones, se repiten… y no deberían.

Claro, lo más inmediato que me viene, es el hecho de haber asistido a solo 3 noches, de las 8, del Festival Internacional de Jazz en La Paz-Bolivia, aka FestiJazz.

La primera noche, los brasileños de “Zimbo Trio”... pero qué impresionante!!! Todo una leyenda de músicos llegaron, los más, pero lo más alto de la Bossa y músicos de jazz en si, de Brasil lo mejor. Increíble.
Personas ya mayores que tocaron con los más grandes, que vivieron junto a los más grandes de allá y que están aquí, aún en la tierra con un nivel de musicalidad tan agradable, rica y fascinante por tanto. Los 3 increíbles. De entrada el bajista hizo que la mirada y los oídos corrieran directo a él. El pianista de por si brillaba, se notaba, se sentía que tenía toda la musicalidad en sus venas. Sin embargo, uno de esos momentos el baterísta hizo un solo, pero un solo, que me dejó (y aún no se me pasa) shockeado, honestamente es la primera vez que escuché un solo de batería con tal magnitud, con tal musicalidad, un solo totalmente melódico y exquisito, nada de las jodas para demostrar que son capos, que hacen los demás baterístas, los que en realidad no son nada más que el montón.
Así el deleite cerraba con broche de oro al aumentar a esa formación una voz exquisita, simplemente placentera, que nos hizo pensar o sentir, que se trataba de una grabación, pero estaba ahí, era real. Impresionante.
Entonces con un concierto de casi dos horas, la felicidad recorrió el cuerpo. Y es ahí donde se pensó más en el qué vendrá y no se escuchará…

Ida, flota bien, buen lugar ir atrás, supongo que estaba bien que el baño no funcionará, así de esa forma evitar lo que podrían ser malos olores y sentirlos cerca por estar al lado.

Ahí por los controles de la Umopar, me doy cuenta que el clima está totalmente gris y con lluvia en las afueras… Tal vez iba a mejorar…

Santa Cruz gris.

A eso de las 11 de la mañana se arriba a la terminal… Todo gris. Había que bajar e ir al hotel y, dando el primer paso en suelo el viento está terrible, mejor apurarse a agarrar el lugar, ya que compañero también debe ir a otro lugar.

Nos dieron el nombre del hotel Jenecheru, parecía efectivamente bueno, pero lastimosamente el dinero hizo que nos fuéramos a uno más económico… Al lado estaba el “bimodal” (llamado como la Terminal… qué buen nombre!), la oferta era buena: dos camas, un solo cuarto y baño privado por Bs. 60, así que, como el tiempo no daba para ir a buscar, dudando un poco lo tomamos.

Graso error, primero por que hacía este viento de porras intermitente, dejando al frío sentir, entonces bajo a pedir frazadas, ya que en el lugar no había, porque supongo que como en otras etapas hace tanto calor allá en Santa Cruz, que eso de poner frazadas a las camas no va con el vivir.
Pues me dan dos, una para cada cama… lo cual luego de pasar la tarde ahí encerrados, porque no daba ganas de caminar con semejante viento, nos demostró ser insuficiente, entonces voy a pedir una más, a lo que la encargada con un tono y una pedantería, responde que nos puede dar otra porque ya nos dio las que nos correspondía, a lo que respondo “Pero señora está haciendo frío, no me puede prestar una frazada más por favor?”, y la respuesta solo fueron gritos y malos gestos, porque no recuerdo sus palabras, a palabras necias oídos sordos.

El frio no, el viento fue el culpable de que nos quedemos en el hotel.

Segundo porque, al pedir cuarto para dos personas eso significó compartir el cuarto con Chris… Que ahora será llamado “Roncador Chris!”. Cómo ronca el desgraciado!, a ratos molestaba tanto, pero a ratos preocupaba también: no puede ser que un chango ronque de esa forma! Como no creo que se haga revisar su problema, simplemente la próxima me voy a otro cuarto y se trabaja para aumentar esos pesos que costará estar en habitaciones diferentes.

Para la noche la tocada muy bien… Realmente es muy agradable cuando las personas responden a lo que uno comparte. No tenía idea.

Uh! Qué buen lugar las cabañitas!

Cerca del río... se la pasa muy rico.

Si bien, la vuelta, el altiplano nos pegó a las 5 de la mañana, el frío que ni la frazada puede combatir, se llegó bastante bien, sin ese “desgane” que generalmente me da. Todo lo contrario, tranquilo con ganas de ordenar las cosas, tomar una ducha y salir a almorzar, y eso que me moría de hambre.

En la tarde estuvimos juntos y en la noche nos fuimos a la Verbena, tocamos 3 temas con un pésimo sonido, pero se lo hacía por las personas y el lugar y lo que representa.
Otra noche perdida del Festi y era esa noche donde tocaban estas personas con las que recibimos clases individuales Jerome y Mete, bien por la ECM.

El martes que volvía el festival, yo ya estaba con este dolor en el hombre y cuello, mi cuerpo ya estaba con la sensación y con la petición de reposo, así que, sumando a que no querías ir, pues no se fue y al parecer 3DPaso era una buena banda, ni modo, lo bueno es que seguro otro rato se la verá, así que no existe ningún drama.

Baterista de Vein Trio.

Entonces el miércoles se fue y Vein Trio abrío mi cabeza, una música tan mental, muy compleja, Free-Contemporáneo o como quiera llamársele… impresionante, bastante complejo, su versión de “All the things you are”, bizzarra, jodida la banda.
Sobre Carlos Ponce mejor no hablo porque me irritó su forma de tanto jorobar con la zampoña, haciendo todo el tiempo lo mismo… no hay musicalidad ahí, puro show y palabras… nos fuimos.

El broche de oro al día siguiente, como no puede ser de otra manera, lo dio Parafonista… Solo voy a decir que, personalmente creo, fue la mejor presentación de la banda dentro lo que refiere el FestiJazz.
Mucha cosa, alucinante, buenísimo… Y con mi cuate Chrisken llegamos a la conclusión que el ensamble de la banda es muy monstruosa, la forma en cómo están y cómo se siente un grupo, es demasiado.

Grande Parafonista.

Así, cansado me voy, muchas cosas por decir, poca fuerza para contar… espero no se me olvide, no creo olvidar.

Saludos futuro yo.
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